Es noticia
Menú
Jacobo Fitz-James Stuart, duque de Siruela, y su mujer: Navidad en Liria con el resto de la familia (salvo una ausencia justificada)
  1. Café Society
Paloma Barrientos

Café Society

Por

Jacobo Fitz-James Stuart, duque de Siruela, y su mujer: Navidad en Liria con el resto de la familia (salvo una ausencia justificada)

El discreto hijo de la duquesa de Alba y su mujer, Inka Martí, se unen al resto de la familia para seguir con la tradición familiar en unas fechan tan señaladas

Foto: Jacobo Fitz-James Stuart, duque de Siruela, y su mujer en el funeral de la duquesa de Alba. (EFE)
Jacobo Fitz-James Stuart, duque de Siruela, y su mujer en el funeral de la duquesa de Alba. (EFE)

El duque de Alba mantiene las tradiciones en estas fechas. Reúne a sus hermanos en la cena de Nochebuena como hacía su madre Cayetana. El único que faltará, aunque también está invitado, es el duque de Arjona. No hay malos rollos, como sucedía en años anteriores, entre el primogénito y el hermano pequeño, pero parece que en estas primeras Navidades de matrimonio las quieren pasar con Bárbara y su familia.  Los desencuentros quedaron atrás y todos ellos acudieron en septiembre a la boda sevillana. El único que faltó fue Jacobo. Como adelantó en exclusiva Vanitatis, las razones tenían que ver con el aniversario de la editorial y unas celebraciones ya cerradas con anterioridad.

Esta vez el conde de Siruela y su mujer Inka Martí no faltará a la reunión navideña. Desde este lunes el matrimonio se encuentra ya instalado en el palacio para participar en la cena de Nochebuena y al día siguiente de la liturgia religiosa en la capilla de Liria. Mientras vivió la duquesa, la misa del Gallo era preceptiva para hijos, sobrinos y colaterales invitados por la anfitriona. No era obligatorio, pero no estaba bien visto poner pegas. Cuando Gonzalo Miró era novio de Eugenia, prefirió no cumplir con la norma de la dueña del palacio y no asistió. A Cayetana no le pareció bien por aquello de "donde vayas haz lo que vieras" pero no mostró (al menos esa noche) descontento.

placeholder Bárbara Mirjan y Cayetana Martínez de Irujo, a la salida de la iglesia. (Gtres)
Bárbara Mirjan y Cayetana Martínez de Irujo, a la salida de la iglesia. (Gtres)

Lo que no cambia es la decoración en estas fechas. El duque manda colocar un gran árbol que cada año cambia la decoración como hacía su madre. Los regalos se colocan en la parte inferior con el nombre. Desde que hay nietos, el momento de los obsequios es uno de los más emocionantes. Antes la norma era que cada invitado llevará dos detalles. Una especie de amigo invisible, como también manejaba la familia Borbón-Grecia cuando eran una unidad familiar pública. Ahora esas tradiciones ya no se sabe cómo funcionan en el palacio de la Zarzuela.

Los tiempos no están marcados de una manera tan estricta como en vida de la duquesa Cayetana. Según van llegando, los convocados se unen al aperitivo previo a la cena que se sirve en el comedor principal. El menú no es muy diferente a otros años. Consomé o sopa de picadillo que tanto gustaba a la dueña, ensaladas variadas, marisco, pavo relleno y dulces. Echando la vista atrás hay pocas variaciones en la familia Alba con respecto a las tradiciones navideñas.

placeholder De izquierda a derecha: Pedro y Cristina de Borbón, Alfonso Diez, Carlos Fitz-James, Eugenia Martínez de Irujo, Jacobo Siruela, Inka Martí, Alfonso, Cayetano y Fernando Martínez de Irujo. (Getty)
De izquierda a derecha: Pedro y Cristina de Borbón, Alfonso Diez, Carlos Fitz-James, Eugenia Martínez de Irujo, Jacobo Siruela, Inka Martí, Alfonso, Cayetano y Fernando Martínez de Irujo. (Getty)

Durante años se mantuvo la crema de marisco, el blini de caviar, seguido del tradicional pavo y el pudín inglés. Cocinaba Casimira junto a su ayudante Linda. Al día siguiente, las reglas eran las mismas y, en vez de celebrar el almuerzo navideño en palacio, la familia lo hacía en algún restaurante clásico como Horcher, el Club 31 o Corinto, en la calle de Preciados. Como contaba Cayetano Martínez de Irujo en su libro: “Mi madre daba libre al servicio y por eso íbamos a comer fuera”.

El duque de Alba mantiene las tradiciones en estas fechas. Reúne a sus hermanos en la cena de Nochebuena como hacía su madre Cayetana. El único que faltará, aunque también está invitado, es el duque de Arjona. No hay malos rollos, como sucedía en años anteriores, entre el primogénito y el hermano pequeño, pero parece que en estas primeras Navidades de matrimonio las quieren pasar con Bárbara y su familia.  Los desencuentros quedaron atrás y todos ellos acudieron en septiembre a la boda sevillana. El único que faltó fue Jacobo. Como adelantó en exclusiva Vanitatis, las razones tenían que ver con el aniversario de la editorial y unas celebraciones ya cerradas con anterioridad.

Nobleza