A Fonsi Nieto le gusta vender humo
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Eduardo Verbo

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A Fonsi Nieto le gusta vender humo

Fonsi Nieto, por interesado Cuando se produce un hecho verdaderamente noticiable -véase la boda promocional de Elsa Pataky-, Fonsi Nieto da la callada por respuesta y

Fonsi Nieto, por interesado

Cuando se produce un hecho verdaderamente noticiable -véase la boda promocional de Elsa Pataky-, Fonsi Nieto da la callada por respuesta y declina hacer declaraciones al respecto a los periodistas, a la espera, posiblemente, de un buen posado para desahogarse. Ahora le ha llegado el momento y, lejos de despejar dudas sobre el extraño acontecimiento, se ha dedicado a mostrarnos a golpe de portada su nuevo casoplón, donde no faltan los budas, árboles de navidad y ordenadores de última generación a tutiplén. Todo muy zen. Un tipo de reportajes que tan sólo encuentran su motivo de ser en el caso de Tamara Falcó, que ya ha encontrado sitio para distribuir las pieles en su nuevo ático en el Madrid de los Austrias, y que en el del piloto no tienen sentido. ¿Acaso a alguien le interesa si la vajilla es de loza o de cartón? ¿Si las sábanas son de raso o seda salvaje? Súper Tamara, en cambio, da más juego, porque la disposición del walking closet o el lacado de la mesa pueden costarle un buen disgusto con su madre, que de baldosines y pijeríos domina como la que más.

 

Letizia Ortiz, por servil

Los disidentes letizistas podrían servir de extras en la próxima película de Amenábar, por cantidad y calidad. Cualquier declaración o elección textil desata en ellos una ira irrefrenable que el médico de cabecera de Jaime Peñafiel ya está investigando a fondo. Si a muchos su mediación en el conflicto de dos primas de Medina del Campo que se habían peleado les pareció conmovedora y humana, a otros les resultó exagerada, fuera de lugar y sin venir a cuento. Pero lo importante es que Letizia parecía preocupada por aquella situación e incluso preguntó por quién era la madre o la tía de aquellas misteriosas niñas, que cuando sean mayores se lamentarán de no haberle preguntado algo jugosos, que diese titular. Al menos ésta es la traducción literal que hace Casa Real, por lo que se debe entender que la princesa de Asturias se preocupa por sus súbditos. En cambio, la oficiosa vuelve a culpar a Letizia de excesivo protagonismo. Sea como sea, dice mucho de ella que comience a resolver los ingentes problemas que azotan a nuestro país en la actualidad por los más pequeños: los niños y sus  tonterías. En esta ocasión, no hay crítica constructiva posible.

Ana García Obregón, por lista

A lista no la gana nadie. Ana García Obregón escoge a todos y cada uno de sus novios/ligues/conquistas como solo ella sabe hacerlo. El perfil de los elegidos suele ser fijo e invariable. Lo mismo le pasa a Gonzalo Miró que tiene debilidad por las bajitas y rubias. O con mechas, que lo mismo da. Con Darek, la polifacética actriz y presentadora contribuyó a reducir el número de depresiones en nuestro país. Con uno de los hermanos Vivancos más de lo mismo. Y ahora con Adans Peres ha logrado consolidarse como una auténtica cazadora de hombres, de esos que enamoran de un suspiro a princesas y plebeyas. Aunque lo ha desmentido, no sería extraño que la mamá de Álex haya disfrutado de algún que otro encuentro con el trapecista, como hace cuando Davor Suker viene a España y piden un room service. Además, ella que es muy de aristocracia, siempre se alimenta de estas historias para futuros guiones. De su historia con Alessandro Lecquio, Anita aprendió lo que estar vinculada a la realeza y próximamente dará vida a la reina Victoria Eugenia. No hay mal que por bien no venga.