Logo El Confidencial
EN VENA

Adriana Abascal y su fiestón nupcial en Ibiza

Llegó a España como viuda espléndida del magnate Emilio ‘El Tigre’Azcárraga Milmo, aunque nunca estuvieron casados. Adriana Abascal era un cañón de señora que nada tenía que

Foto: Adriana Abascal y su fiestón nupcial en Ibiza
Adriana Abascal y su fiestón nupcial en Ibiza

Llegó a España como viuda espléndida del magnate Emilio ‘El Tigre’Azcárraga Milmo, aunque nunca estuvieron casados. Adriana Abascal era un cañón de señora que nada tenía que ver con lo que se estilaba por la Villa y Corte. Le gustaba divertirse y no lo disimulaba, como sucedía con las aspirantes al club de las terceras esposas, que van (iban) de mujeres sumisas, hasta que consiguen que el candidato de turno las convierta en señoras de.

Abascal nunca lo fue, ni tan siquiera cuando el ex presidente de Telefónica, Juan Villalonga, se enamoró perdidamente de ella, dejó casa y hacienda en España y la prometió amor eterno. Al empresario, su ruptura matrimonial le costó la amistad con su antiguo compañero de pupitre José María Aznar, que a partir de ahí dejó de hablarle. Al menos así lo cuenta la historia, que ya forma parte de la ‘leyenda Abascal’, a la que las malvadas nacionales llamaban Miss Cuernavaca, cuando en realidad fue Miss México y después optó al título de Miss Universo. Quedó en quinto lugar.

Se casó con Villalonga y tuvieron tres hijos que viven con ella. Pasaban tiempo en Madrid, pero Adriana no cuajó porque ella era la versión divertida de Juanita Guacamole. Prefería alternar en las fiestas con Mario Vaquerizo y Alaska y pinchar con ellos que ejercer de dama florero. Una vez divorciada, eligió marcharse a París con un novio guapo y aburrido. Le volvió a salir la vena pandereta y se desenamoró para volverse a encandilar de otro bello oficial.

En este caso de Emmanuel Schreder, presidente de Catella France, un caballero parisino que se convertirá en su marido el próximo 29 de junio en una ceremonia civil que se celebrará en un campo de Santa Gertrudis, en Ibiza. Durante varios días, la isla se convertirá en una fiesta continua para la pareja y los muchos amigos que viajarán desde todas partes del mundo a la isla balear. La recepción tendrá lugar en un palacio del siglo XVIII en Dalt Vila.

Y ya ha empezado la cuenta atrás para ajustarlo todo. Lorenzo Caprile la vestirá de novia, Ángel Schlesser coserá el traje previo al día D y Luis Galliussi organizará, decorará y supervisará todo lo concerniente a este primer fiestón del verano.

Por cierto, la fecha elegida nada tiene que ver con un número mágico o un día de luna llena, sino que ese fin de semana Adriana tiene a sus niños con ella y así no hay que pedir cambios o favores al ex marido por el régimen de visitas.  

En Vena
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios