Urdangarin no recibe regalos de cumpleaños

Antes de estar imputado por el 'caso Nóos' y ser el yerno y cuñado ejemplar, Iñaki Urdangarin celebraba su cumpleaños a lo grande

Foto: Iñaki Urdangarin, en una imagen de archivo (Gtres)
Iñaki Urdangarin, en una imagen de archivo (Gtres)

Antes de estar imputado por el 'caso Nóos' y ser el yerno y cuñado ejemplar, Iñaki Urdangarin celebraba su cumpleaños a lo grande. Al casoplón de Pedralbes llegaban centros de flores y mensajeros con paquetes que enviaban esa gente que en aquellos años de vino y rosas le llamaban Iñaki ‘el Grande’. Los mismos que le jaleaban cuando acudía con sus hijos o con la infanta Cristina al club de tenis, donde no tenía que pagar un euro porque consideraban un honor que la familia acudiera a sus instalaciones.

De aquellos “amigos para siempre” que cantaban en los Juegos Olímpicos de Barcelona ya no queda casi ninguno. O mejor dicho, del grupo de más de 100 personas que formaron parte del cuadro escénico en la fiesta sorpresa que le organizó su mujer cuando cumplió los 40, solo permanece el núcleo duro. Es decir, Cristina, sus cuatro hijos y su madre, Claire Liebart, que sufre en silencio lo que ella considera la gran injusticia que viven su hijo y su nuera. Aquel día, con la presencia de la Reina, los Príncipes de Asturias y el socio, amigo y mentor Diego Torres fue uno de los primeros desencuentros con Felipe VI. Esa noche Urdangarin pidió ayuda para pagar el palacete y el cuñado real más o menos le vino a decir que se apañara, que no se hubiera metido en esos gastos.

Ese cumpleaños dio para mucho, porque después, cuando llegó la imputación, se supo que con dinero público se había pagado el catering y el sushi de esa noche. Naderías para lo que se descubriría después.

La familia Urdangarin paseando por las calles de Ginebra (Gtres)
La familia Urdangarin paseando por las calles de Ginebra (Gtres)

Toda aquella puesta en escena ya no existe. Urdangarin ha cumplido 47 años en su exilio dorado de Ginebra, en compañía de la infanta y de los niños, que son los únicos que le han cantado el Happy Birthday en vivo y en directo. El resto de la familia política (salvo la infanta Elena) no tiene mucho interés en compartir celebraciones con un personaje que casi lleva al caos a la institución. La situación del duque es complicada judicialmente, pero también personalmente. Que se sepa sigue sin remuneración oficial y la única que aparentemente ingresa el dinero en casa es la infanta.

Este cumpleaños de Iñaki no será seguramente el más triste, pero sí el más solitario. Y el futuro se presenta negro. Es de esperar que en 2016 ya no sea duque de Palma consorte e incluso que tampoco su mujer ostente el título de infanta. Las presiones cada vez son más fuertes, pero parece que esa renuncia no va con ellos. 

En Vena

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios