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Aspen, la nieve más chic

Un viejo pueblo minero, capital de las antiguas minas de plata, que ofrece un pasado cargado de historia y esplendor. Sin embargo, mantiene su aire provinciano

Foto: Foto: REUTERS
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Un viejo pueblo minero, capital de las antiguas minas de plata, que ofrece un pasado cargado de historia y esplendor. En Aspen se editaban y leían hasta seis periódicos, se llenaban dos teatros y se representaba opera. Sin embargo, mantiene un cierto aire provinciano, mezclado con el glamour de uno de los destinos de esquí más impactantes del mundo, donde la nieve es seca y es polvo, es abundante y es luminosa como burbujas de champán y por donde desciendes entre impactantes arboledas de abetos.

Pese a su pequeño tamaño ha sabido hacerse un hueco entre los aficionados a la buena mesa, las boutiques de vanguardia, los pubs con estilo y los clubs exclusivos. Es también un centro de arte contemporáneo que reúne entre otros La fundación de Escritores, el Museo de Arte o la Opera. Multitud de galerías de arte visten y dan colorido a sus calles disfrazadas de blanco, entre casas bajas evocadoras de otra época, de bonitas fachadas de ladrillo rojo y balcones de hierro forjado.

Desde Thanksgiving hasta el mes de abril se puede esquiar en este dominio de Colorado donde no tienen las montañas más grandes ni las más altas de las Rocosas, pero sus tres valles forman un dominio único. Conocido por los locales como Ajax, sus escasas pistas fáciles lo hacen ideal para esquiadores avanzados. Aspen Highlands, la más alta y pistas para todos los niveles. Snowmass, la de mayor extensión y mayor número de pistas. ButterMilk es la mejor para que se inicien los principiantes. Da un paseo en raquetas de nieve por sus más de 80 km de pistas de esquí nórdico.

Impecable servicio con sillas calefactables, de las que al bajar te ofrecen café y chocolate, incluso crema solar gratuita. ¡Servicios cinco estrellas! Los hoteles disponen de humidificadores para hidratarte e incluso mascarillas de oxigeno para evitar el mal de altura. La estación se mueve alrededor de los que más dinero tienen, así que no te olvides de comprar el forfait por internet, conseguirás algún descuento.

Fotos: Aspen Skiing Company
Fotos: Aspen Skiing Company

Por la mañana, antes de subir a pistas, puedes tomar un café en Paradise Bakery, mientras sentado en la terraza se despliega ante ti la inmensidad y la grandiosidad de las montañas y planificas la jornada. Te sugiero que empieces a esquiar en las retadoras pistas de Ajax y acabesen el lado contrario cuando el sol da en las laderas y en la arboleda de las pistas de Face of Bell.

La Opera House, un pequeño teatro de aspecto y sabor decimonónico y aire decadente pero elegante, representa obras de gran nivel. Al otro lado está el exclusivo Caribou Club, solo para socios, aunque puedes entrar si tienes la suerte de conocer a alguno que te invite. Pide una cerveza en Little Annie's, la acompañan con un chupito de whisky por poco más de 3 dólares.

Dónde cenar: Matsuhisa, un japonés excelente. Una propuesta más económica donde no gastar mucho dinero es el bar del restaurante francés Cache-Cache. Campo de Fiori, un italiano inmejorable. Y en Red Onion las mejores hamburguesas de la ciudad desde siempre. Hickory House es famoso por sus costillas y buen precio.

Dónde dormir: Hotel Jerome, el más antiguo de Aspen, en Main Street, un edificio de ladrillo rojo de no muy tentador aspecto por fuera, pero de un lujo y calidez que solo los americanos saben dar. Para acabar el día, tómate una copa en el relajado ambiente del J-bar.

*Nota: El idílico paisaje de Maroon Bells es el más fotografiado del país. No olvides tu cámara de fotos.

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