La razón por la que el stealthing NO es una moda sexual, sino un delito deplorable

Si ella ha dicho que solo se acuesta contigo si te pones un preservativo, está claro que quitártelo en el último momento y sin avisar es una forma de agresión que debería ser castigada por la ley

Foto: Consentido, sí, pero con condón. (Imagen: Suit Supply)
Consentido, sí, pero con condón. (Imagen: Suit Supply)

Reconozco que me paso la vida buscando información acerca de tendencias sexuales. Afán periodístico, que conste, unido a la inseparable curiosidad que mueve a cualquier periodista a saber qué novedades sacuden la actualidad. Presa de mi sed tendenciosa, terminé en un artículo que anunciaba una nueva moda sexual. Lo que descubrí no era una práctica, sino una agresión sexual en toda regla. Se llama stealthing y consiste en quitar el condón en medio del acto sin que la pareja tenga constancia de ello. Como señala Katie Russell, de la ONG Rape Crisis, a BBC, el término 'per se' banaliza la barbarie que esconde.

Según la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, esta práctica es un delito, pues no hay consentimiento alguno. Porque cuando te acuestas con alguien, lo haces acorde a unas reglas, por lo que en el momento en el que alguien las rompe, el consentimiento se evapora. Le debemos el término stealthing a Alexandra Brodsky, que realizó un informe para el 'Columbia Journal of Gender and Law' tras darse cuenta de que numerosas amigas suyas habían sido violadas siguiendo esta práctica. Este estudio sentencia que el stealthing es peligrosamente habitual y que cada vez es más común tanto en la comunidad heterosexual como en la homosexual. El estudio tiene como objetivo “luchar contra las formas de abuso que no están consideradas como parte del repertorio de violencia sexista, pero que están arraigadas en la misma misoginia y falta de respeto".

Lo realmente inquietante es que existen foros en internet en los que diversos hombres promueven esta práctica y la justifican, alegando su derecho a “expandir su semilla”. Incluso hay un hombre que ha publicado online una guía para practicar el stealthing, cuyo link me niego a poner por razones obvias.

El stealthing no solo expone a las mujeres a embarazos no deseados o a contraer enfermedades de transmisión sexual, sino que ha logrado burlar a la ley en infinidad de ocasiones. Para comenzar, porque muchas mujeres se avergüenzan de haber sufrido esta situación. Se plantean cómo demandar una violación cuando la relación ha sido consentida. Y ese es el problema: se consintió tener sexo, pero con preservativo. En el momento en el que la pareja decide quitárselo sin informar al otro, incurre en un delito. La triste realidad es que numerosas demandas han sido desechadas al alegar el hombre que el condón “se cayó”. Tan simple como eso…

Afortunadamente, ya existe una condena pionera dictada por la Corte Criminal de Lausana (Suiza), que acusó de violación a un hombre de 47 años que se quitó el preservativo sin permiso de su cita, a la que conoció a través de Tinder. El susodicho ha sido condenado a 12 años de cárcel.

Ya he hablado de lo agobiante que resulta tener que estar recordando a los hombres la necesidad de usar un preservativo, pero ahora es necesario estar pendientes de que el condón continúa en su sitio a lo largo de toda la relación sexual.

Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)
Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)

'Antimanual de autodestrucción amorosa' (ed. Aguilar) es el primer libro que publica la periodista Marita Alonso, quien se ha convertido en nuestra consultora semanal en cosas de amor, desamor, sexo y otras dichas y desdichas. Plantéale tus preguntas e intentará darles respuesta.

En la cama con Marita

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