Logo El Confidencial

La Ardosa, una bodega con muy buena 'pinta'

Esta antigua bodega del Distrito Centro de Madrid data de 1892. Se ha ido transformando y en la actualidad es una cervecería un tanto especial.

Foto: La Ardosa, una bodega con muy buena 'pinta'

Esta antigua bodega del Distrito Centro de Madrid data de 1892. Se ha ido transformando y en la actualidad es una cervecería un tanto especial. Tiene sus paredes decoradas con botes de cerveza, fotografías antiguas de personas conocidas, algunas dedicadas como la de Frank Sinatra y pósters de todo tipo. La barra está forrada de azulejo. En su parte superior están instalados los primeros y únicos Hand Pumps originales, traídos desde Inglaterra en 1982, desde donde se tiran las distintas clases de cerveza y su famoso vermut de grifo.

Han mantenido las columnas de hierro forjado vistas. Todo ello, le dan un aire antiguo al local y es un verdadero museo de curiosidades, donde se puede seguir desde sus paredes la historia de la Bodega. También tiene un cuadro que recoge los resultados de los que han participado en los distintos campeonatos de bebedores de cerveza, con el número de pintas conseguidas.

Pasando la barra y en su trastienda tiene un pequeño y bonito comedor, decorado con cuadros y mobiliario de época, el único “pero” para los que no estamos delgados ni somos jóvenes, es que la barra hay que pasarla por debajo y es difícil para algunos doblar el espinazo.

Su propietario desde 1970 fue Gregorio Monje, si bien hasta 1979 no se dedicó de pleno a la taberna. Su mujer Conchita fue un puntal clave en el desarrollo de La Ardosa por las excelentes tortillas que hacía, que conseguían siempre premio en los concursos que se presentaban. A principio de los 80, deciden dar un giro a la taberna y empiezan a dedicar sus esfuerzos a la cerveza. En 1982 sus hijos Rafael y Ángel compran los famosos Hand Pumps para Guinness y Spanten y transforman lo que era una taberna en una cervecería única, cuya fama ha trascendido fuera de nuestras fronteras. Al fallecimiento de Gregorio en 1992, Ángel se hace cargo del negocio y empieza con su cocina creativa basada fundamentalmente en las raciones y pinchos, que de su mano han alcanzado gran fama.

Se puede empezar por sus buenos embutidos: jamón, lomo y chorizo ibérico de bellota, el salchichón de Vic, y seguir con los salazones como la mojama de atún extra de Barbate, las huevas de maruca o los lomos de sardina ahumada, si bien su plato estrella es la tortilla de patatas, que yo diría que es una de las mejores que he tomado, el único inconveniente es que no suele llegar a la hora de la comida, antes han dado buena cuenta de ella y se acaba muy pronto.

Para continuar, unas alcachofas a la parrilla, que fue Premio Nacional de Tapas en 2012, las fabes con calamares, las croquetas caseras de cabrales, de jamón, de carabineros, cecina o bacalao. Doy fe de que la elección es complicada, porque todo está buenísimo.

Se puede seguir con unos solomillitos de atún de Isla Cristina, rabas de Cantabria, bacalao al ajoarriero, ortiguillas de las costas gaditanas, así como canapés y pinchos.

Y de postre, hay que seguir el consejo que reza en un cartel “y para con el café, piononos de Santa Fe".

La bodega de vinos discreta, en cuanto a cervezas muy completa. Tienen un museo dedicado a la cerveza y una de sus piezas más valoradas es una botella de Bass que se fabricaron solo para  la boda de los Príncipes de Gales, Carlos y Diana.

Precio medio 25 €
Cierra el domingo

Colón, 13 (Madrid)
Teléfono: 91 521 49 79

Quiero aprovechar este post para desear a todos los lectores de El Confidencial y Vanitatis un Feliz 2014.

Guía Miguelín
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios