La mejor pastelería de obrador que te puedes llevar de viaje en la maleta
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Ángeles Castillo

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La mejor pastelería de obrador que te puedes llevar de viaje en la maleta

Los macarons, chocolates, cookies y otras delicias de la alta gastronomía de Mamá Framboise están listos para embarcar. Para llevar de regalo al punto de destino o para caer en la tentación

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¿Qué es? “La nueva propuesta gastronómica del asturiano Alejandro Montes, el chef de Mamá Framboise, que esta vez sí es de altos vuelos, literalmente. Y eso que siempre se ha paseado por las alturas donde las guindas coronan nuestros menús. Los nuevos dulces de diseño que este maestro se ha sacado de su manga pastelera son todoterreno. Están elaborados en formato de viaje para que nos los llevemos en la maleta, por obra y arte de la nueva paquetería”.

¿Por qué lo deseo? “Porque no hay nada como echarse a la mochila las últimas delicias de un obrador como este, que son de las que te hacenla boca agua y te llevan hasta los países de todas las maravillas, ahora tambiénen el momento en que, para más inri,estás a punto de despegar y sobrevolar mares y océanos. Esta pastelería acaba de abrir sucursal en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas de Madrid, que no es una tienda al uso, sino una boutique-carrusel diseñadapor Dorin&Coppelcomo un tiovivo de los del París antiguo, lo que le da un toque aún más Tim Burton y fábrica de chocolate de Willy Wonka (larga vida a Roald Dahl, el artífice) al invento.

O sea, que podrás meter junto a tu neceser y otros básicos viajeroslos flamantesmacarons de yogur y frutos del bosque, los de fresa con pistacho o los de galleta maría y zanahoria (sus 12 variedades), sin que nada se pringue. Y seguimos con el rosario de esta bellísima aurora:las cinco tabletas de chocolates seleccionadas por el chef para la ocasión (Framboise, Pecán, Orange, Noir 70% y Lactee 40%), dos tipos de cookiesde quitar el sentido(los de chocolate con nueces y los muñecos de jengibre, que son la marca de la casa), hojaldres como las palmeras de chocolate, los tubos de chocolate con avellanas, y una colección de letras y números también chocolateros,muy vintage y con todas las papeletas para ser 'un buen regalo'. Después de oír esta retahíla, que incluye la colección al completo de los bombones que llevan su nombre, Alejandro Montes Chocolatier, capaz de excitar las papilas gustativas más aletargadas, ya solo nos queda volar".

¿Lo tendré algún día?"No es cuestión, claro, de irse al aeropuerto para sentir que uno está en las nubes gracias al dulce bocado. Por fortuna, Mamá Framboise también tiene los pies en la tierra en la capital: en Fernando VI23 y en el multiespacio Platea (Goya 5-7). Así que, como de momento el Phileas Fogg que llevo dentro está en el club esperando con toda su flema británica la hora punta del viaje, voy a ir al grano. Directamente a la tentación asfáltica. He roto mi hucha y sacado25 euros para pagar 25 bombones que llevan el nombre beatífico del chef. A veces nosparece que siempre es la hora del postre”.

París