Paquirrín, un Fred Astaire en potencia
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Paquirrín, un Fred Astaire en potencia

Ha anunciado colchones, se bebe la noche como si tal cosa, intentó engañarnos con la historieta de que quería ser, como lo fue su padre, torero,

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Paquirrín, un Fred Astaire en potencia

Ha anunciado colchones, se bebe la noche como si tal cosa, intentó engañarnos con la historieta de que quería ser, como lo fue su padre, torero, liga con las chicas más macizas…Pensábamos que lo sabíamos casi todo sobre Paquirrín Rivera Pantoja, pero nos faltaba el casi, porque ahora cuentan que los del programa ‘Mira quien baila’ le han fichado para que participe en la próxima edición del concurso.

Incluso se baraja un caché astronómico para el hijo de la tonadillera Isabel. Se dice, aunque parece algo desorbitado, que podría cobrar del orden de los sesenta mil euros semanales, una cantidad que superaría a los cuarenta y ocho mil que se llevaba Carmen Martínez Bordiú en una edición anterior.

Paquirrín, desde que recibió la oferta “bailona”, está loco de contento, porque, entre copa y copa, le encanta mover el esqueleto en las discotecas. Eso sí, se ha propuesto ponerse en forma para septiembre y bajar unos kilos antes de incorporarse al elenco de “bailarines” noveles del concurso.

Isabel Pantoja, aunque, presumiblemente, debería estar contenta por esta “emancipación económica” de su polifacético hijo, preferiría, según desvelan sus íntimos, que el chaval se ganara la vida de otra manera menos mediática. Todos recordamos que le buscó trabajo en la asesoría que le llevaba sus asuntos económicos, pero Paquirrín es culo de mal asiento y duró muy poco en ese destino laboral tan rutinario.

Ahora, las apuestas son si al muchacho se le dará mejor el rock o el tango, la rumba o el vals. Todos estamos ansiosos de ver en la pista de baile a este futuro Fred Astaire del siglo XXI. Lo que todavía queda por demostrar es si será capaz de afrontar con éxito la severa disciplina del concurso.