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Alejandro Albalá es tan pan sin sal como parece

El todavía marido de Chabelita Pantoja acudió a 'Sábado Deluxe' sin vetar ningún tema. Pese a las polémicas temáticas tratadas, el muchacho no mantuvo despierta a la audiencia

Foto: Alejandro Albalá. Ilustración realizada por Jate para Vanitatis.
Alejandro Albalá. Ilustración realizada por Jate para Vanitatis.

Alejandro Albalá no tiene ‘flow’. Se advertía. Lo constatamos la noche del sábado, usted como yo, viendo su entrevista en ‘Sábado Deluxe’. El todavía marido de Chabelita es el mejor antídoto contra el insomnio. El tipo no resultó aburrido por esquivar polémicas, sino por su temperamento tranquilo. Demasiado tranquilo. Álex se nos expuso calmado, demasiado relajado para ser la primera vez que pisaba el plató más sembrado de minas de Telecinco. El tipo hace gala de una pachorra, una desidia, más propia de la adolescencia o la vejez. Hablando casi mal y pronto: se le ve un ‘huevazos’, por lo que no cuesta creer a Chabelita cuando dice que es bastante perrete (vago). Viéndole sentado en el sillón reservado para los entrevistados de alto copete sin mover un músculo recordaba a Borja DJ, marido de Chiqui de 'Gran Hermano 10'.

Para provocar y cebar su entrevista, el cántabro emitió un comunicado unilateral confirmando la ruptura (la número un millón) con la señora Isabelita Pantoja. No vetó ningún tema, pero evitó hablar de su familia política porque dice que lo han tratado muy bien. Especialmente Bernardo y Anabel Pantoja. Padre, hija y Espíritu Santo.

Alejandro Albalá y Chabelita en una imagen de archivo. (Redes sociales)
Alejandro Albalá y Chabelita en una imagen de archivo. (Redes sociales)

Le hicieron preguntas difíciles y contestó a todas. Se mojó, ¿se mojó?, ¡se mojó hasta la cinturilla! Quizás un poco menos, ya saben, hasta esa parte masculina tan sensible a la temperatura que cuando la roza el agua fría del Cantábrico a uno le hace replantearse volver a la orilla para salvaguardarla de las inclemencias. No le molaba un pelo mantener a Dulce, institutriz de madres e hijos, ni gastarse 9.000 euros en darle a Isa la vida ¿que se merece? y por eso ahora Isabelita lo acusa de ‘rata’.

Contestó a preguntas difíciles relacionadas con malos modos de tratar y no se despeinó, ni un pelo. Le gusta atusarse el tupé, el suyo, en la melena acrílica de Chabelita nunca ha metido mano, o eso dice. Se reconoce heterosexual, como si no hubiese peluqueros heterosexuales. Costaba seguirle el hilo, habló de más de un centenar de peleas y de siete infidelidades sin molestarse en modular la voz para generar expectación. No nos regaló ni una triste recreación de alguna bulla con la pequeña Isabel. Son estas noches las que uno echa de menos a Ángel Garó y sus desmedidos ademanes de folclórica.

Albalá no vale para televisión. El chico es mono, del montón bueno: casi listo y casi guapo. Tras pedirle en directo el divorcio a la parienta comentó que ya es hora de acabar con la vida disoluta surcando los mares en yate y que se va a poner a estudiar. Más le vale hacerse un curso de interpretación si piensa seguir ganándose el jornal en los platós. Viéndole tan pan sin sal no sorprende que su ‘Chabe’ haya retomado la relación sentimental con el padre de su hijo, Alberto Isla. Si el cuerpo le pide marcha, marcha le tienes que dar. Donde hubo fuego siempre quedan brasas. Brasas, como la que nos metió Alejandrito.

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