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El limbo que convierte en 'material clasificado' los gastos de Begoña Gómez

La 'primera dama' lleva seis meses viajando por el mundo del brazo de su marido, sin embargo, nada sabemos de su agenda ni de sus gastos

Foto: Begoña Gómez, en una fotografía reciente. (EFE)
Begoña Gómez, en una fotografía reciente. (EFE)

Begoña Gómez llegó a la Moncloa hace seis meses. Desde entonces, ha acompañado a Pedro Sánchez durante sus visitas oficiales a Estados Unidos, Canadá, Guatemala, Francia y Cuba. Cinco países en los que ha ejercido como ‘primera dama’ sin serlo (o al menos según portavoces de Presidencia), formando parte de la delegación que acompaña al presidente y con una agenda casi fantasma.

Nadie informó de su presencia allí ni (que sepamos) tiene una partida presupuestaria asignada que cubra sus gastos. Begoña es 'material clasificado' porque vive en un limbo que la ampara.

Pedro Sánchez y Begoña Gómez. (Limited Pictures)
Pedro Sánchez y Begoña Gómez. (Limited Pictures)

Y es que para Presidencia, los viajes de Pedro Sánchez, así como lo que cuestan y sus acompañantes, son un auténtico “secreto de Estado”.

Una postura a la que han llegado amparándose en la Ley de Secretos Oficiales (ley 9/1968 de 5 de abril), en virtud del acuerdo del Consejo de Ministros de 28 de noviembre de 1986 y en última instancia apoyándose en la sentencia de la Audiencia Nacional del 23 de octubre de 2017, que asegura que “la información proporcionada no podrá referirse a aquellos viajes o acompañantes, cuando se trate de viajes que hayan sido clasificados como materia clasificada”. Es decir, todos. Y amén.

[LEER MÁS: Transparencia censura a Sánchez por abusar del secreto oficial para ocultar sus viajes]

No obstante, el Consejo de Transparencia, tal y como adelantó en exclusiva El Confidencial, ha exigido a dicho gabinete que facilite toda esta información como “control del uso de estos desplazamientos y, más concretamente, para que los mismos no se efectúen al margen de actos o reuniones que deban efectuarse en el desempeño público de los cargos”. Costes y listado de acompañantes incluidos.

Ahora bien, ¿qué ocurre con Begoña Gómez? ¿Transparencia va a 'desclasificarla' a ella también? Pues no está claro: las leyes vigentes la sitúan en un limbo (o más bien dos) que podrían mantener su presupuesto y funciones en el mismo agujero negro en el que residen ahora.

Begoña Gómez en una imagen de archivo.  (EFE)
Begoña Gómez en una imagen de archivo. (EFE)

La seguridad como excusa

Empecemos por el principio. Begoña Gómez no tiene agenda oficial como mujer del presidente. En España, no existe el papel de primera dama (más allá de la figura de la Reina) y por lo tanto no representa al país, no tiene sueldo público ni calendario institucional.

Sin embargo, viaja junto a Sánchez en visitas oficiales, participa de la agenda de primeras damas e incluso aparece en las fotos oficiales que Moncloa distribuye y cuelga en su web como si tal cosa. ¿Por qué motivo? Pues por el momento porque sí y poco más: cualquier información al respecto podría poner en entredicho la seguridad del presidente.

Begoña Gómez posa junto a la primera dama de Ecuador, Rocío González; la de Guatemala, Patricia Marroquín; la de Paraguay, Silvana López, y la de Honduras, Ana García Carías, en Guatemala. (EFE)
Begoña Gómez posa junto a la primera dama de Ecuador, Rocío González; la de Guatemala, Patricia Marroquín; la de Paraguay, Silvana López, y la de Honduras, Ana García Carías, en Guatemala. (EFE)

Para la Vicesecretaría General de la Presidencia del Gobierno, desvelar cualquier información más allá de la publicada en su web sobre estos viajes podría generar riesgos referentes a los planes de protección de las más altas autoridades del Estado durante el viaje en cuestión y los futuros.

¿Entonces por qué publican fotos de los acompañantes de Pedro Sánchez? ¿Es Begoña Gómez una alta autoridad del Estado? ¿Es sobre el papel una ‘primera dama’ con todas las de la ley (nunca mejor dicho)?

Los acompañantes no se categorizan

Lo cierto es que podría hacerlo sin avisar a nadie, ya que si hacemos referencia de nuevo al susodicho acuerdo del Consejo de Ministros de 1986 así como a la sentencia de la Audiencia Nacional (recurrida en el Supremo, por cierto), en ninguno de los textos los juristas catalogan ni hacen distinción entre la tipología de viajes del presidente del Gobierno y el personal que le acompaña (institucionales, oficiales, de relaciones…).

Tan solo se refieren a ellos como 'viajes' del presidente en su sentido más amplio. Da igual que sea a la boda de un primo o a un Consejo de Ministros en Sevilla; que le acompañe su esposa, sus asesores o el mismísimo Trump.

Pedro Sánchez, Donald y Melania Trump y Begoña Gómez en Nueva York. (EFE)
Pedro Sánchez, Donald y Melania Trump y Begoña Gómez en Nueva York. (EFE)

Sin embargo, esta afirmación no termina de estar de acuerdo con la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno (LTAIBG) de 2013, desde donde más bien se precisa todo lo contrario. Empezando por los misteriosos acompañantes de Sánchez en sus aventuras oficiales allende los mares.

En su artículo 15 defiende que “se concederá el acceso a información que contenga datos meramente identificativos relacionados con la organización, funcionamiento o actividad pública del órgano”. Es decir, sí se puede publicar con quién viaja el presidente, incluida su esposa, sin que esto altere la seguridad del dispositivo de seguridad, la ley de protección de datos o incluso la integridad física del presidente.

Por poner un ejemplo: los periodistas desplazados en La Habana (Cuba) para cubrir la visita histórica de Sánchez no supieron de la presencia de Begoña hasta que la vieron bajar por la escalerilla del avión oficial. Un secretismo que desde el consejo consideran de “especial relevancia”.

La famosa foto de la sorpresa: Begoña bajando del avión en La Habana. (EFE)
La famosa foto de la sorpresa: Begoña bajando del avión en La Habana. (EFE)

Pero, claro, volviendo a analizar la ley con detenimiento, nos encontramos con el segundo limbo ya que no se vulnera la normativa de protección de datos en tanto en cuanto se demuestre que las personas prestaban un servicio público, es decir, se trataba de autoridades (únicas personas que en teoría pueden ser transportados por el Grupo 45 de la Fuerza Aérea Española).

En esta categoría estarían el “gabinete técnico o equipo de apoyo en la toma de decisiones, periodistas en el ejercicio de sus funciones, representando a un determinado medio de comunicación, o personal diplomático nacional o extranjero en el ejercicio de sus funciones públicas”.

Ahora bien, Begoña no ostenta ningún cargo que la sitúe en uno de estos tres grupos de profesionales, por lo que, una vez más, podría volver a escapar del radar del Consejo de Transparencia. Un limbo que no nos resolvería la gran duda: sabemos que fue a esos viajes, pero ¿en calidad de qué?

Lo cierto es que encuentros con primeras damas no le han faltado: Melania Trump, Juliana Awada, Brigitte Macron... Por lo pronto, tendremos que seguir esperando.

Lady Ñ

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