RAFA, el ‘fondo de armario’ gastronómico más destacado al que acudir en Madrid
  1. Gastronomía
  2. Los Gastrogatos
Gato Jac

Los Gastrogatos

Por

RAFA, el ‘fondo de armario’ gastronómico más destacado al que acudir en Madrid

Este GastroGato tiene una serie de sitios (pocos) a los que acude tanto a celebrar algún acontecimiento especial como a dar cuenta de un aperitivo más largo

placeholder Foto:

Igual que en guardarropa solemos tener una serie de prendas versátiles que nos sirven de comodín cualquiera que sea el evento al que tenemos que acudir y que conforman el “fondo de armario”, este GastroGato tiene una serie de sitios (pocos) a los que acude tanto a celebrar algún acontecimiento especial como a dar cuenta de un aperitivo más largo e historiado o a cenar un domingo (día que como sabemos los locales que abren no suelen ser muy numerosos). Sin lugar a dudas, en mi fondo de armario gastronómico, RAFA ocupa el lugar más destacado.

Cuando un local es capaz de sobrevivir más de 50 años suele ser por algo, y RAFA no iba a ser una excepción. Barra y sala, sala y barra, dos opciones para disfrutar del mejor producto marino, chacinas finas, su icónica ensaladilla y muchas sorpresas que salen de la cocina según la temporada.

Ambiente muy formal en el comedor y algo (no esperen el mismo público que en el bistró de moda) más relajado en la barra, especialmente en ese pequeño ‘reservado’ justo a la entrada del local que es, con diferencia, mi opción prioritaria. Uno puede otear la vitrina de la entrada para empezar a conformar la comanda o puede ponerse en manos de Miguel Ángel Andrés (o su primo Rafael) y ordenar un menú largo y estrecho que permite agotar antes el bolsillo que el apetito.

Si hay gambas, gambas (rojas o blancas) cocidas o levemente pasadas por la plancha. Si es época de raós, los tomamos simplemente fritos. Cuando hay espardeñas, llegan simplemente pasadas por la plancha con algo de ajo y aceite. Quizás tengamos antojo de pescado y nos atrevamos con los fritos de merluza o con algún rape al horno. Poco más se puede pedir. O sí. Aunque parezca mentira, un sashimi de ventresca de atún o un erizo con salsa ponzu y cebolleta permiten poner un pie en oriente sin movernos del barrio del Retiro.

Sin embargo, creativo o no, el producto marino no es lo único con lo que disfrutar; no se pierdan el steak tartar, picado a cuchillo con el que no se racanea con el punto de picante si el comensal así lo desea y que seguramente sea uno de los imprescindibles de Madrid. O un magnífico rabo de toro, o unas pochas (en temporada) o…la lista es infinita y como les decía, siempre hay algún fuera de carta que mantiene el muy alto el listón de la propuesta habitual. Incluso los postres, entre los que destaca la imprescindible tarta de chocolate son como poco, notables.

No nos olvidamos del servicio, camareros ‘de toda la vida’ con cierta predilección por la clientela habitual y fiel a la que se dirigen por su nombre, algo normal en un sitio como este que no vive de la rotación sino de parroquianos que se dejan caer habitualmente por allí.

Hay que hacer esfuerzos para poner algún ‘pero’ ya que sólo una bodega demasiado anclada en referencias clásicas bien conocidas por todos y especialmente, una factura final que, seducida por la gula del comensal, será casi siempre ‘severa’ merecen ser tenidos en cuenta.

Una vez tomadas estas pequeñas y necesarias precauciones no lo duden, déjense caer por allí, o vuelvan si hace tiempo que no han estado. Posiblemente nos encontremos.

Calificaciones

Restaurante Rafa C/ Narváez 68, Madrid Tlf 91 573 10 87

Los Gastrogatos
El redactor recomienda