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match point

¿Ha eliminado Tinder el miedo al rechazo o lo ha acrecentado?

Su fundador afirma que la aplicación ha barrido el pavor al rechazo, pero ¿es así realmente? ¿Tememos que nos digan que no a través de un teléfono móvil?

Foto: Imagen: 'The Break Up'
Imagen: 'The Break Up'

Sean Rad, fundador de la aplicación por antonomasia para ligar, Tinder, aseguraba en 2014 a la revista 'Forbes' que la app había eliminado de la faz de la tierra el miedo al rechazo. Pero ¿lo ha hecho realmente? ¿Tenemos más miedo al rechazo cara a cara que al hecho de que nos rechacen deditos que se deslizan a la velocidad de la luz por la pantalla del smartphone para dictaminar si somos o no carne de 'match'?

Una cita Tinder no garantiza que tu cita no te rechace. Es más: pregunta a tus amigos y descubre cuántas de esas citas no han terminado bien. Si bien es cierto que esta aplicación nos quita de encima el miedo a acercarnos a alguien en un bar para ligar y que nos ignore, la realidad es que es más que probable que hasta poder hablar con el usuario de Tinder con el que finalmente chateas, decenas de usuarios te habrán rechazado antes. Pero ya sabemos eso de que la ignorancia da la felicidad, y ausencia de 'match' que no ves, corazón que no siente. En resumidas cuentas, Tinder es muy parecido a la vida misma, pero un poquito más edulcorado, porque el rechazo no es tan evidente. Lo curioso es que si el que lo usa ve cómo su autoestima se refuerza por no tener que enfrentarse al rechazo, a su vez el ser elegido (o no) gracias a tu físico puede ahondar en los complejos más profundos.

Si lo pensamos fríamente, el que alguien no nos de un ‘like’ no quiere decir que nos esté rechazando. Simplemente, no le resultamos tan atractivos como para plantearse una cita con nosotros. Lo sé: esta afirmación no tranquiliza a nadie, pero es mucho peor, no sé, conocer a alguien en un 'speed dating' (¿se siguen haciendo esas cosas?), contarle brevemente tu vida y tus inquietudes y que quiera conocer a la que se sienta en la mesa de al lado. Además, si alguna vez has usado Tinder, sabrás que tras unos minutos en la app, te imbuyes de unos superpoderes que hacen que tus dedos se muevan a una velocidad pasmosa y que termines dejando atrás a personas que si te hubieras tomado el tiempo y la molestia de observar durante dos segundos, habrían recibido un ‘like’ como un piano. Al menos podemos ampararnos en esta posibilidad cuando comprobamos que ese usuario que tanto nos gustaba jamás ha dado 'like' a nuestro perfil.

El ghosting se asocia siempre con el Tinder, pero lo de pasar de alguien -o que alguien pase de nosotros, por descontado- lleva ocurriéndonos toda la vida. La diferencia radica en que la tecnología y la falta de proximidad que en ocasiones trae consigo nos empuja a ignorar al otro con mayor facilidad. ¿Es el 'ghosting' un rechazo? Desde luego, pero ante todo una señal de falta de empatía. Y que conste que yo también lo he practicado.

Al investigar acerca del rechazo en Tinder, compruebo que en internet hay diversas webs que publican manuales para que los hombres sepan cómo gestionar un rechazo. ¿La razón? Son diversos los casos en los que cuando una mujer rechaza a un hombre en Tinder, este responde con agresividad. Por si fuera poco, un estudio publicado en 'Journal of Personality and Social Psychology' indica que el poder rechazar a alguien cuando tenemos ante nosotros innumerables posibles candidatos emocionales nos hace sentir felices. Es decir: el rechazo nos apena, pero cuando somos nosotros los que rechazamos, nos sentimos mejor.

He señalado muchas veces que ser mujer y rechazar no es fácil, porque hemos sido educadas para no molestar y porque muchos hombres responden de forma agresiva ante una negativa. De hecho, al volver a lanzarme a internet, descubro que hay una web que versa sobre Tinder en la que su autor incluye una entrada llamada 'Cómo identificar el rechazo en Tinder app'. Vaya, parece que el rechazo ahora tiene matices. Lo que realmente me ha llamado la atención es que el autor acusa a las mujeres de estar tonteando con varios a la vez, algo que ellos jamás -modo ironía ON- harían. Aquí va un pequeño extracto de este didáctico texto:

"Estás planeando cuidadosamente tus respuestas, tratando de no parecer nada desesperado (...) Las chicas, en cambio, están vadeando a través de 20 o más mensajes simultáneos para cositas conversacionales o cuerpos calientes que les excitan".

No añado nada más, señoría.

Lo que sí es cierto es que a las mujeres Tinder nos ha brindado la posibilidad de huir con tranquilidad de los que nos persiguen en los bares y de hablar con los hombres que a priori nos interesan más sin temer las presiones que en ocasiones el cara a cara trae consigo. Otra cosa es que luego, al hablar con ellos y notar que la compatibilidad es cero, algunos se enfaden cuando el rechazo sí es tal cosa. Sin embargo, del rechazo aprendemos muchas cosas y creedme: odio este tipo de frases, pero es verdad. Reflexionamos sobre lo que hemos hecho mal e intentamos cambiarlo para que la siguiente vez actuemos mejor. De los errores se aprende, de acuerdo, pero de los rechazos también.

Alguna vez he quedado con mis amigas y hemos ‘jugado a Tinder’. Abrimos la app y damos 'like' a un hombre increíblemente atractivo. Si se produce el ansiado 'match', nos sentimos pletóricas, pero cuando este no tiene lugar, nos venimos un poquito abajo. ¿Aprendemos algo de este rechazo? No, porque como he señalado, no es un rechazo real, y lo verdaderamente triste es que, en ocasiones, valoramos más el que nos quieran hablar por nuestro físico que el que sea nuestra conversación la que realmente atraiga. Pero entonces ¿elimina Tinder el rechazo? No, pero enseña a muchas personas a gestionarlo desde el sofá y ayuda a muchos con miedo a decir 'no' a hacerlo sin temer represalias por hacerlo.

Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)
Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)

'Antimanual de autodestrucción amorosa' (ed. Aguilar) es el primer libro que publica la periodista Marita Alonso, quien se ha convertido en nuestra consultora semanal en cosas de amor, desamor, sexo y otras dichas y desdichas. Plantéale tus preguntas e intentará darles respuesta.

En la cama con Marita

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