Felicidad: La receta de la ciencia: ¿cuánto sexo necesitas al año para ser feliz?. Blogs de En la cama con Marita

La receta de la ciencia: ¿cuánto sexo necesitas al año para ser feliz?

No te frotes las manos, porque cuando leas los resultados de un reciente estudio, tu amor por Tinder puede venirse abajo. El mundo científico tiene las claves para resolver el enigma

Foto: ¿El secreto de la felicidad está en la monogamia o en el poliamor sexual? (Foto: Tom Ford)
¿El secreto de la felicidad está en la monogamia o en el poliamor sexual? (Foto: Tom Ford)

Con la edad –entro en modo abuela Cebolleta en 3,2,1...–, me doy cuenta de que me estoy convirtiendo en la típica cascarrabias que espeta: “¿De verdad tienen que gastarse el dinero en semejante estupidez?”. A menudo me sucede; sobre todo con alguno de los estrambóticos estudios que se realizan cada año. Cuando he descubierto que ahora los investigadores han querido saber cuánto sexo y con cuántas personas necesitamos acostarnos al año para ser más felices, lo cierto es que he entrado en cólera.

Todavía no me había leído el estudio, publicado en el National Bureau of Economic Research, cuando me sorprendí a mí misma apuntando amantes en la pared, cual presa que cuenta los días para ser liberada, hasta dar con el número mágico de la felicidad. Imaginemos que el número de la suerte es el cinco y en el mes de agosto ya has alcanzado este número. Entonces, ¿te debes quedar con esa pareja el resto del año? Si te vas con otra persona, ¿pecas de abarcador y caes en una profunda depresión? Resulta que este estudio tomó una muestra de 16.000 personas con el fin de investigar la relación entre la felicidad, el comportamiento sexual y el salario. Yo les habría ahorrado mucho dinero: para ser 'muy' necesito 'mucho' dinero y 'mucho' sexo. Y sobre todo, que tener mucho sexo no esté relacionado con tener una cantidad ingente de dinero. Pero la cosa no queda ahí: el estudio señala con orgullo haber descubierto que la vida sexual tiene un gran impacto en la felicidad.

Lo realmente sorprendente –aunque este dato no lo consideran llamativo, por lo que quizás en mi pared de presa tenga que anotar la palabra bromuro en lugar de mi número de parejas sexuales anuales– es que los encuestados practicaban sexo entre una y tres veces al mes. Pero, un segundo: ¿quieren decir que se acuestan, entonces, con entre una y tres parejas nuevas cada mes? Porque una cosa es estar soltero y otra en pareja a la hora de hablar de sexo, como bien sabemos todos. Pues no, el estudio señala que el numero de parejas sexuales a tener en un año para ser feliz es uno. Y si hacemos cuentas, el resultado es el siguiente: quienes son más felices practican sexo entre 12 y 36 veces al año. Suponemos que este es el número de veces que Gustavo y María Lapiedra lo hacen en una tarde de domingo, por lo que o ellos son tremendamente infelices, o este estudio carece de sentido alguno.

"Este estudio señala que, para ser feliz, solo se necesita tener sexo con una persona a lo largo de un año"

Lo que me llama la atención es que este estudio defiende la monogamia, que andaba de capa caída ante el éxtasis del poliamor y de las parejas abiertas. Tampoco es un secreto que el estar en una relación pueda ser un foco de felicidad, pero siempre y cuando esta relación sea feliz, ¿no? Quiero decir, yo he estado sumida en la miseria estando en pareja y otros años he tenido diversas parejas y he sido tremendamente feliz. No creo que estar con una única persona –y practicar sexo tan pocas veces, disculpad que repita esta idea que me tiene atónita– sea el secreto de la felicidad.

En definitiva, este estudio pone en tela de juicio los resultados del 'efecto Coolidge'. Esta teoría surgió en los años 20 del siglo pasado cuando el entonces presidente de los Estados Unidos Calvin Coolidge y su mujer visitaron una granja. En el gallinero, Anna Grace Coolidge se sorprendió al comprobar que un gallo practicaba sexo constantemente y le preguntó a un granjero cuántas veces se apareaba –el gallo, no el pobre hombre, se entiende– al día y descubrió que cubría a las gallinas varias veces en una jornada. “Dígaselo al presidente”, le pidió al granjero. Cuando lo hizo, este le preguntó si lo hacía siempre con la misma gallina. “Cada vez con una diferente”, le respondió. Y ahí nació el efecto Coolidge: la tendencia de que los hombres busquen tener muchas parejas sexuales diferentes.

¿Era necesario un estudio que contradijera un efecto nacido de una anécdota en una granja en los años 20? No. ¿El secreto de la felicidad radica en tener sexo 12 veces al año? Espero, desde luego, que no. Pero al menos, este estudio me ha hecho sentir un poquito menos arcaica y viejuna, porque el anteriormente mencionado boom por el poliamor y por las relaciones abiertas me estaba haciendo sentir realmente antigua. Si un estudio que consideras realmente absurdo e innecesario te hace sentir al menos un poquito moderna, bienvenido sea. Aunque este sea capaz de llevar a Tinder a la ruina, claro.

Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)
Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)

'Antimanual de autodestrucción amorosa' (ed. Aguilar) es el primer libro que publica la periodista Marita Alonso, quien se ha convertido en nuestra consultora semanal en cosas de amor, desamor, sexo y otras dichas y desdichas. Plantéale tus preguntas e intentará darles respuesta.

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