Instagram: Cinco claves para gestionar una ruptura sentimental en las redes sociales. Blogs de En la cama con Marita

Cinco claves para gestionar una ruptura sentimental en las redes sociales

Los primeros te ignoraron por Messenger; otros rehicieron su vida mediante Fotolog o Tuenti. Pero ¿cómo nos olvidamos de un ex en la era de la hiperconexión móvil?

Foto: Instagram, WhatsApp y hasta LinkedIn... Así se supera una ruptura (también) en las redes sociales. (Foto: Gucci)
Instagram, WhatsApp y hasta LinkedIn... Así se supera una ruptura (también) en las redes sociales. (Foto: Gucci)

Todavía recuerdo cuando un apuesto –epíteto fruto del decoro, porque mi historial amoroso denota que los caballeros apuestos nunca han sido lo mío– hombre me ignoraba –hoy diríamos que se marcaba un ghosting– y yo, presa del dolor, observaba cómo el muñequito verde de Messenger me indicaba que mi reciente error estaba conectado y que dignarse a hablarme no entraba en sus planes. En la actualidad, las redes sociales se encargan de recordarnos, tamizando tan cruenta acción con filtros y emojis, que nuestro pasado amoroso ya no quiere saber de nosotros y que ha rehecho su vida. El ansia autodestructiva que tiene el corazón roto le empuja a ahondar en las últimas imágenes subidas por su ex para saber con quién sale y cuán feliz es sin su presencia. Lo sé, masoquismo sentimental al cuadrado. Por ello, creo firmemente que deberíamos establecer un protocolo para gestionar a nuestros ex en las redes sin terminar con el corazón –modo Alejandro Sanz en 3,2,1....– partío.

No basta con dejar de seguir a tu ex

Ojalá la vida fuera tan fácil, pero aunque su carita feliz ya no aparezca en tu feed Instagram, las copas de más o las tardes solitarias, envalentonadas por el peligroso “¡Sih yaaaah noh meh haceh dañoh saber de él!”, nos llevan a visitar su perfil cual ninjas sentimentales. La pregunta vital es: si no quieres saber, ¿para qué buscas? Porque cuando te topes con su nuevo fichaje amoroso o con sus recientes paradisiacas vacaciones, vas a arrepentirte de haberte convertido en una Nikita 3.0 de las relaciones.

Si lo bloqueas... bloquéalo de verdad

Creemos que nadie se entera de que hemos dado al botón de bloquear, pero este pensamiento es tan poco acertado como citar a Gloria Steinem en 'El chiringuito de Jugones'. El problema no es solo que el otro se entere –porque en teoría, ese otro te da completamente igual, ¿no?–, sino que te veas tentado a desbloquearlo para volver a llevar a cabo tus acciones 'stalkers' y que descubra así que vives en un vaivén de bloqueos y desbloqueos. Es decir: que descubra que tienes un bloqueo emocional.

'West Side Stories'

Cuidado con ver sus stories pese a haber dejado de seguirle, porque como bien sabes, puede comprobar quién los ve... Y pensar que vas a terminar siendo víctima de un pantallazo que acabe siendo enviado a su grupo de amigotes como burla no mola.

LinkedIn, ese chivato inesperado

Hay gente que siente la necesidad de espiar a su exparejas y a las nuevas parejas de sus ex en LinkedIn, presa de la inseguridad en la que te sume el echar de menos a tu pasado. Ahora que ya sabes que tu sustituta tiene un puestazo… ¿Te sientes mejor? No, ¿verdad? Pues te sentirás peor cuando LinkedIn le suelte el temido “XXXX ha visitado tu perfil”. Porque ocurre. Créeme. Hay que tener muy claro que LinkedIn no es Instagram ni Tinder para evitar cometer un vergonzoso desliz.

El 'like' delator

Visitar el perfil de la nueva conquista de tu ex debería estar únicamente permitido a aquellos que tengan el pulso de un cirujano plástico y los dedos de un pianista, porque es más fácil de lo que parece dar sin querer al maldito like por error. La ansiedad hará que vuelvas a quitar ese 'like', pero... el daño ya está hecho. Un 'me gusta' que aparece y aparece es a tu honra lo que un 'selfie' en el que las paredes del fondo muestran más curvas que un edificio del Art Nouveau por culpa de un torpe manejo del Photoshop. Es tan poco útil como borrar el mensaje que acabas de enviar por error en WhatsApp, un movimiento para el que solo cuentas con siete minutos desde el envío del temido texto y que deja un rastro bastante poco honroso: "Este mensaje fue eliminado”. Independientemente de lo que piense sobre lo que le enviaste, haber enmendado ese error pondrá en práctica tu pericia y creatividad.

En resumidas cuentas, si borras a tu ex de tus redes pero sigues indagando en ellas, hazlo sin copas de por medio y sin la creencia de que estás cometiendo el crimen perfecto, porque los crímenes perfectos, en el mundo de las redes sociales, no solo no existen, sino que están condenados a la humillación 3.0. Y una cosa es echar de menos a tu pasado y otra muy distinta que tu pasado lo sepa por culpa de una notificación dispuesta a exhibir tu desgracia.

Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)
Portada de 'Antimanual de autodestrucción amorosa' (Editorial Aguilar)

'Antimanual de autodestrucción amorosa' (ed. Aguilar) es el primer libro que publica la periodista Marita Alonso, quien se ha convertido en nuestra consultora semanal en cosas de amor, desamor, sexo y otras dichas y desdichas. Plantéale tus preguntas e intentará darles respuesta.

En la cama con Marita

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